Viajando ¡No todo es color de Rosa! no conocemos bien de donde viene esa frase pero aplica para lo que queremos contar. Estando de viaje, a veces tenemos ciertos problemas y aprendizajes que si nos quedamos en casa, seguro no pasarían.

En general, nos identificamos con los viajeros positivos que resaltan lo bueno que pasa viajando por sobre las que no está tan bueno. Nos gusta compartir lo que aprendemos y todo lo que le pueden servir a otras personas para viajar y vivir en otros lugares del mundo.

Sin embargo, en esta ocasión tenemos que contar mala experiencia con una de nuestras recomendaciones habituales: BLABLACAR.

Odisea Barcelona a Málaga

Cuando decidimos movernos de Barcelona para ir a Andalucía, puntualmente Málaga empezamos a buscar opciones de viaje. Tengamos en cuenta que hay 769.77 km de distancia entre estas dos ciudades y 986 km por carretera. El trayecto en coche es aproximadamente de 9 horas 17 mins.

Mapa de España, dividido por comunidades acutónomas
Arco del Triunfo – Barcelona

La primera opción fue mirar vuelos Low cost pero estábamos muy cerca de la fecha, era plena temporada de verano y teníamos mucho equipaje (lo cual teníamos que pagar más de la cuenta por tener mochilas extras a las de mano). La segunda fue mirar en tren pero el precio tampoco nos cerraba.

Pensamos en alquilar un auto y viajar por nuestra cuenta. Esta tercera opción se cayó en el momento que descubrimos lo que te cobran las empresas de alquiler cuando tu destino es one way, es decir dejás el vehículo en otra ciudad diferente al que lo recoges, el valor es de 100 euros extras además del costo del auto.

Nos quedaban dos opciones: Autobús o Blablacar. Buscamos precios, horarios y decidimos probar con compartir auto y elegir entre viajar con un Frances o dos españoles, en autos distintos. Nos inclinamos por los españoles por un tema de idioma y el hecho de compartir 9 horas de viaje (claramente nos equivocamos).

¿Malas elecciones?

Continuamos el relato con una seguidilla de malas elecciones y de nuevos aprendizajes.

A diez días de viajar desde Barcelona a Málaga hicimos contacto con el Español N°1. Nos aceptó, hablamos un poco por la herramienta y luego por whatsapp para coordinar el lugar de encuentro. A 4 días de la fecha del viaje nos escribe para cancelar, al final no iba a realizar el trayecto a Málaga. No teníamos mucho que decir, nos quedaban menos de 4 días para encontrar otra forma para viajar.

Para agravar la situación, Javi estaba por renunciar a su trabajo (ya había avisado) y ambos nos quedábamos sin lugar donde vivir porque se vencía el contrato de alquiler de donde estábamos.

Encontramos otro viaje en la fecha que queríamos y nos tranquilizamos. El Español N° 2 nos confirmó y reconfirmó su viaje, le explicamos la situación para no tener otra vez problemas. Teníamos con quien viajar a Málaga!!!

¡Despedida y sorpresa!

Empezaron a acercarse los días, y (malamente) veíamos que nuestro equipaje crecía! Consultamos que lugar había en el auto y Español N°2 no hacia otra cosa que reafirmarnos que todo estaba bien.

La última tarde en Barcelona, mientras recorríamos el Park Guell, hablamos con el conductor. Le consultamos que auto tenía y cómo estaba todo para la mañana siguiente ya que a las 8 am comenzaba nuestro viaje. Compartimos fotos de nuestro equipaje y él nos comentó que estaba un poco pasado con sus cosas pero que estaba arreglando todo para que entremos sin problema.

Fue una noche de despedidas, estuvimos hablando de la vida y de los viajes con Amanda y Julian (nuestros compañeros de piso) y armando los bolsos hasta las 2am. A las 3.30 am y de casualidad vemos un mensaje de nuestro conductor cancelando el viaje, sin ninguna solución y diciendo que las cosas no iban a entrar. Fue un momento de ¿¡¿Qué hacemos ahora?!? con mucho enojo y decepción salimos a buscar una solución.

Foto del auto del Blablacar Español#2

Siempre hay una solución

El panorama era complejo, el conductor nos canceló el viaje el mismo día que teníamos que viajar. Teníamos que dejar el apartamento si o si y llegar a Málaga para firmar el contrato del nuevo alquiler. Javi ya había renunciado al trabajo y si bien teníamos amigos cerca no quería otra vez recurrir a molestarlos.

Estábamos a 4 horas de realizar el viaje, en medio de la madrugada, y sin mucho que hacer… solo buscar una solución a este problema. Lo que no sabíamos hasta ese momento es que en Blablacar si el que cancela el viaje es quien conduce no sufre ningún cargo extra, penalización o multa. Si es el pasajero sí tiene una sanción. Quizás como nunca antes habíamos tenido inconvenientes no lo leímos ni le prestamos atención.

Terminamos viajando en Autobús ALSA, pagando un precio muy por encima de lo que pensábamos. Con una mayor cantidad de horas de viaje (14 horas), saliendo a la madrugada muy cargados para llegar a tomar el primer autobús de la mañana. Lo bueno es que al final pudimos llegar y, en el autobús conocimos un abuelito muy simpático que sin darnos cuenta nos pagó el almuerzo. Nuestra filosofía es que siempre hay que estar atentos a las cosas buenas que pasan cuando el panorama no es mejor.

Viajando en Bus ALSA a Málaga

Consejos para Viajar por Blablacar

Armamos una lista con algunos consejos después de esta mala experiencia:

  1. Consultá los perfiles de los conductores para conocer la opinión de otros pasajeros que han viajado con ellos.
  2. Asegurate que el conductor es el propietario del auto, y que no es un coche de alquiler.
  3. Tené en cuenta el tamaño del auto en relación al viaje que vas a hacer.
  4. Si viajas con equipaje grande avísale al chófer, medí las valijas y pregúntale si realmente tiene espacio.
  5. ¿Viaje corto o largo? Tené en cuenta todas las opciones para evaluar cual es la mejor en costo, tranquilidad y beneficio.

¿Vos que pensás? ¿Viajaste alguna vez en Blablacar? Tenes algún consejo para nosotros o para los que leen el blog? ¡Dejanos tu opinión!


Este post tiene información y fotos propias que fuimos recopilando durante nuestros viajes. Esperamos que te sea útil en tu viaje y que si te gustó ¡Nos recomiendes a otros viajeros! 😀